Warning: reset() expects parameter 1 to be array, null given in /home/intuicio/public_html/andes/texto.php on line 40

Warning: Variable passed to each() is not an array or object in /home/intuicio/public_html/andes/texto.php on line 41
Intuiciones / 352. EL RELOJERO.
victrola
intuiciones.com.ar
s u m a r i o
Inicio
Genealogía del Diablo
Textos
El Suelo
Intuiciones
El Vuelo
Evangelios Paganos
Laberintos Humanos
Zambas de la Traición a la Patria
Tonadas
Miradas
Contacto
                                   
VIRGENES

Textos de Ricardo Dubin /

cultura

352. EL RELOJERO.

Así fue que llegó a la mesa del bar un hombre al que,

pronto, apodamos relojero, no porque arreglara esas

delicadas y complejas maquinarias, sino porque cada vez que

alguien sacaba un tema nuevo, miraba su muñeca y solía

decir que esa conversación daba para diez, quince o

cincuenta minutos. Además, al mirar entrecerraba los ojos

como si se dedicara a un trabajo, como el de los relojeros,

que le exigiera la vista.



También se lo tenía por escritor, debido a que en toda

reunión era el encargado de redactar las actas, y lo cierto

es que en eso tenía un estilo interesante, aunque no

siempre concordara lo que había escrito con lo que había

sucedido.



Así que, sin ser reparador de relojes ni literato, se lo

tenía por ambas cosas, y hasta se decía que era medio

brujo, no porque hiciera brujerías, sino porque se parecía

a uno que, haciéndolas, había pasado alguna vez por el

pueblo. Más cosas sobre él no se sabían, si es que estas

pudieran considerarse cosas suyas, pero no por ello se

sentía mal, o al menos no lo demostraba.



Una vez alguien le dijo que todo en él era así de raro, y

el relojero sólo atinó a mirar su muñeca y sentenciar que

el tema apenas daba para veinte minutos, como si aquello le

restara importancia. Pero se le endureció el entrecejo, tal

vez sólo por breves segundos, pero los suficientes para que

el otro le recomendara ir a un psicólogo, cosa que hizo,

pero no tan exactamente sino que se sentó en un banco de la

plaza para conversar con un hombre que escuchaba y

aconsejaba más o menos bien, y que, por eso, le decían

psicólogo.

volver arriba
 

® 2006 - Derechos de autor sobre textos e imágenes, reservados y protegidos.

WebDesign: mancovsky
/ clases de percusión en buenos aires / Ashtanga Yoga / taller de percusión, clínicas de percusión, enseñanza todos los niveles /