Warning: reset() expects parameter 1 to be array, null given in /home/intuicio/public_html/andes/texto.php on line 40

Warning: Variable passed to each() is not an array or object in /home/intuicio/public_html/andes/texto.php on line 41
Intuiciones / 381. TITANES EN EL RING.
victrola
intuiciones.com.ar
s u m a r i o
Inicio
Genealogía del Diablo
Textos
El Suelo
Intuiciones
El Vuelo
Evangelios Paganos
Laberintos Humanos
Zambas de la Traición a la Patria
Tonadas
Miradas
Contacto
                                   
VIRGENES

Textos de Ricardo Dubin /

cultura

381. TITANES EN EL RING.

Ciego y negrito, Tito Quispe pasó a ser la atracción de la

troupe de Karadagian, pero el apogeo de su fama coincidió

con la tarde de su ocaso. Aquellos tiempos que fueron

mejores, aunque tal vez sólo lo fueran para nosotros que

éramos niños y porque éramos niños, tenían en las galas de

Titanes en el Ring el momento más soñado de gloria que

pudiera alcanzar cualquier ser humano.



Héroes como Rubén Peuchele, el Cabellero Rojo o el hippie

Jimmy, y aún los más oscuros villanos vistos desde hoy,

cuando nada es inocente, tenían ganado el derecho a un

poster en nuestras piezas junto a René Houseman y a Carlos

Monzón. La ovación del público, que debía ser lo más

sincero del momento, sacaba las lágrimas al más duro, y las

canciones de cada peleador eran cantadas por grandes y por

chicos.



Así fue que entró Tito Quispe, el tilcareño, pero le costó

pasar por entre las sogas que cercaban el ring como a una

chacra. No es exactamente que le costó, sino que estaba tan

absorto en esa tribuna que gritaba: ¡coya!, ¡coya!, tan

emocionado estaba por el éxito inesperado y repentino que,

en realidad, nunca pudo subir al ring.



No fueron las tinieblas de su no videncia las que se lo

impidieron, sino el bramar de la gente enardecida y,

acostumbrado a ser público y jamás protagonista, Tito

Quispe bajó la escalera, para sorpresa de todos, y se metió

entre la gente para gritar a voz en cuello: ¡coya!, ¡coya!

En vano le explicaron que, para él, se trataba de pelear,

no de alentar, pero no había caso, el cieguito estaba

demasiado excitado como para hacerles caso.

volver arriba
 

® 2006 - Derechos de autor sobre textos e imágenes, reservados y protegidos.

WebDesign: mancovsky
/ clases de percusión en buenos aires / Ashtanga Yoga / taller de percusión, clínicas de percusión, enseñanza todos los niveles /